Casos de éxito

ALEIA ROSES: ECOEFICIENCIA EN 80 PÉTALOS

Luis Corella, CEO de Aleia Roses.

“Entre cuidar el medio ambiente y no cuidarlo no hay una gran diferencia de coste para una empresa, luego es mejor hacerlo bien y tratar de preservarlo”. Luis Corella Arroquía, CEO de Aleia Roses, parafrasea a San Agustín mientras reflexiona sobre el desarrollo sostenible que inspira a su proyecto empresarial en Garray (Soria). El “haz lo que debes hacer y hazlo bien” del máximo pensador del cristianismo impera en el modelo de negocio del empresario madrileño, que ha encontrado en Soria el territorio ideal para desarrollarlo con una inversión que supera los 65 millones de euros.

Luis Corella cultiva en Garray la mejor rosa del mundo, la Red Naomi!®. Lo hace con la ayuda de 350 trabajadores – algunos de ellos en inclusión laboral- que introducirán este año en el mercado más de 40 millones de rosas y lo hace, además, poniendo su pasión y con la tecnología más puntera. “Hacemos lo que creemos que debemos hacer lo mejor posible”, asegura el CEO.

En Aleia Roses se cumplen muchos de los 17 objetivos de Desarrollo sostenible de Naciones Unidas. “El resultado económico no justifica no hacer las cosas bien”, dice al respecto, y recuerda la cultura del ‘pelotazo’ y “la mala experiencia derivada de ella”. La protección del medio natural empieza en las acciones, “no en la palabra” y defiende que “lo que perdura al final es lo que está bien hecho”.

Por eso eligió Soria, para que su proyecto comenzara con sólidos cimientos. Conocedor de la provincia “desde pequeño”, recuerda que paraba en la gasolinera “de toda la vida” del centro de la capital del Duero en sus viajes para ver a su abuelo, natural de Tarazona. “Soria conserva su belleza natural impresionante, que hemos conocido siempre”, rememora, al tiempo que cita su infancia con veranos de campamento en Covaleda, en la comarca soriana conocida por su ‘mar de pinos’.

“Me siento bien acogido, tengo grandísimos amigos, se vive estupendamente bien aquí”.

Pero no fue la nostalgia sobre la que construyó su sueño de dedicarse a “la reina de las flores”. El clima de Soria favorece la producción de la rosa de 80 pétalos. Noches frías, jornadas con más de 2.500 horas de luz natural y de sol que en Holanda y esos “cielos azules de Machado”, fruto de la “inercia térmica del Duero”, son algunas de las principales razones por las que el empresario eligió Garray. Una localidad donde el Duero recibe al río Tera -“que llega ancho” en palabras de Corella- a los pies del yacimiento de Numancia y sobre cuya confluencia se encuentra “una de las zonas de cielo más despejadas de España”.

Cielo que se refleja en un agua, la del Duero, “que no puede ser mejor para la rosa Red Naomi!®”, explica el CEO. “Es un agua pura, con un equilibrio estupendo”, certificado por  la Universidad de Wageningen en Holanda,  cuyo centro de investigación y desarrollo de plantas y flores ha asesorado todo el proyecto.

“No hemos encontrado sitios en España con estas condiciones climáticas”, reconoce el empresario, que explica con honda satisfacción que llevan ya tres meses reutilizando el agua de lluvia para el riego “sin coger agua del sistema”. Residuos cero, agua de lluvia y energía asequible y no contaminante, otros objetivos cumplidos de desarrollo sostenible.

En la producción y consumo responsables a la que anima Naciones Unidas como forma de invertir en el futuro que queremos contribuye la renuncia a los pesticidas de la empresa de Corella. El de Garray es el invernadero más grande de Europa que cultiva esta variedad y sus cerca de 15 hectáreas son un auténtico hervidero de actividad microscópica. Aleia Roses es un pequeño ecosistema, “tenemos un microclima organizado donde los pequeños bichos viven de un modo controlado, la propia naturaleza se hace cargo de equilibrar el sistema”, explica el empresario.

Cae la tarde y más de 13.000 lámparas toman el relevo de la luz natural, que se despide. Pequeños insectos revolotean en un invernadero vacío a esas horas de trabajadores que ayuda a liberar tensiones. Sería el sueño de Benjamín Rush, quien trasladó a la psiquiatría, ya en el siglo XVIII, las bondades de la jardinería en sus pacientes. “A veces paseo por él y me relaja”, reconoce Luis Corella cuando se le destaca la paz que transmite su actividad productiva.

La misma que Soria le transmite a él. “La dimensión del tiempo cambia aquí. Se tarda poco en hacer las cosas y hay un entorno sereno para hacer todo sin tensión”. El madrileño reconoce lo mucho que le “encanta” la vida social soriana, “la gente pasea, sale a tomar algo”, lo que viene a chocar con aquella descripción de la tierra triste y miserable del poeta de ‘Campos de Castilla’. “No”, niega el empresario madrileño la pregunta sobre si el soriano es de carácter seco. “Me siento bien acogido, tengo grandísimos amigos, se vive estupendamente bien aquí”.

“La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de  Castilla y León nos trajo de la mano y tanto Diputación como Ayuntamiento nos han dado todas las facilidades posibles”.

Buena acogida que le han dispensado también, dice, las administraciones. “Nos trajo de la mano la consejería de Medio Ambiente y tanto la Junta como la Diputación y el Ayuntamiento han dado todas las facilidades del mundo, lo que no quita que no hayan sido exigentes en el cumplimiento de las leyes. Las ganas de ayudarnos a que nos implantáramos aquí no han ido en detrimento del cumplimiento de las normas”, detalla, no sin finalizar la idea con un “todo ha sido rápido y fácil”, subrayando especialmente el importante apoyo ofrecido desde el empresariado soriano a través de la Federación de Organizaciones Empresariales Sorianas (FOES), con la que mantiene una estrecha relación.

Corella visita Soria con frecuencia. A caballo entre esta tierra y Madrid viaja a través de unas “buenas carreteras” y aunque se suma a la eterna reclamación de Soria por más kilómetros de vías rápidas, no considera que sea un hándicap para su negocio la falta de ellas. “Ojalá se termine la que va a Castejón”, desea, pero “Soria está a dos horas de Madrid, perfectamente comunicada. Nuestros camiones tardan entre 18 y 20 horas en llegar al mercado de Aalsmeer [la subasta de flores más grande del mundo], al lado de Ámsterdam.

“La eterna desconocida, Soria”, dice el madrileño, una tierra en la que “siempre se ha pensado como aislada, como fría”, pero es hoy el lugar en el que Luis Corella ha materializado un ambicioso proyecto sobre la rosa, tan familiar para él desde sus paseos infantiles por la Rosaleda del madrileño Parque del Oeste.

El trabajo realizado es colosal en tan solo cinco años, pero el CEO trabaja con nuevos objetivos en mente. “No hemos tocado techo en sostenibilidad. Aún queda por hacer”. Eso, y profundizar en la cultura de las flores, que en España no ha llegado aún a los hogares de la forma en la que lo hace en otros puntos de Europa. “Si la rosa dura más en el hogar por menos gastos de transporte y conseguimos un precio más asequible puede ser un producto más habitual de consumo, un aromatizador alternativo a los químicos”, asegura.

La gran familia de Aleia Roses está en la buena senda. La media de duración de su rosa Red Naomi!®, “la más perfecta y duradera del mercado”, es de 18.3 días. “Entre 15 y 21 días si la flor se mantiene bien”, apunta el madrileño. La innovación contribuirá a mejorar su introducción en el mercado nacional más allá de las fiestas señaladas. “Hay todavía recorrido que hacer, sí, para hacer ver que la flor de compra merece la pena”.

Un empeño ecoeficiente en el que Luis Corella cuenta con Soria como principal aliada.

 


ALEIA ROSES: ECOEFICIENCIA EN 80 PÉTALOS

 

60M. €

INVERSIÓN DESDE 2016

350

TRABAJADORES

150.00 M2

INSTALACIONES EN SORIA


28.000.000

ROSAS VENDIDAS

40.000.000

ROSAS PRODUCIDAS (PREVISIÓN 2018)

 




Invest in Soria

Invest in Soria acompaña al inversor desde la prospección inicial hasta la materialización y puesta en marcha del proyecto con un servicio gratuito, independiente, neutral y de calidad con el único objetivo de facilitar la ejecución de la inversión en Soria.

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